Hacer cosas porque sí: slow life y el placer de crear sin prisa
Últimamente tengo la sensación de que hemos perdido un poco el gusto por hacer las cosas despacio. Sentarnos a leer sin más pretensión que disfrutar del libro. Tejer sin pensar en cuántos proyectos tenemos que terminar este mes. Dibujar o pintar porque nos apetece, sin pensar si el resultado merece una foto. Y, sin embargo, parece que incluso nuestros hobbies tienen que producir algo. Una foto bonita. Un vídeo. Un reel. Una publicación. Unos cuantos likes que nos confirmen que eso que hemos hecho también le ha gustado a alguien. Y ojo, que a mí me encanta. Soy mucho más de imágenes que de vídeos, pero me divierte muchísimo ese rato de scroll en el que dejo que el famoso algoritmo decida qué tiene preparado para mí. Me gusta descubrir cuentas, ideas, colores, labores y personas que probablemente nunca habría encontrado de otra manera. También me gusta compartir lo que hago. Lo que no quiero es que compartirlo sea la razón para hacerlo . No tengo una vida especialmente tranquila. Hay tr...